14 de abril 2026, EE.UU.- El gobierno de Estados Unidos anunció un cambio significativo en su política hacia Venezuela al autorizar nuevamente ciertas operaciones financieras con bancos estatales del país sudamericano. La medida, emitida por el Departamento del Tesoro, permite que instituciones clave como el Banco Central de Venezuela, el Banco de Venezuela, el Banco del Tesoro y el Banco Digital de los Trabajadores retomen vínculos con el sistema financiero internacional, luego de años de restricciones.
Desde 2019, estas sanciones habían limitado severamente el acceso de Venezuela a operaciones en dólares, transferencias internacionales y relaciones con bancos extranjeros, como parte de la presión económica de Washington contra el gobierno venezolano. Con esta nueva autorización, se abre la posibilidad de realizar pagos, recibir remesas, facilitar inversiones extranjeras y reactivar parcialmente el flujo financiero del país. Especialistas señalan que esto podría tener impacto directo en sectores estratégicos como el petrolero, principal fuente de ingresos de Venezuela.
Sin embargo, autoridades estadounidenses han dejado claro que no se trata de un levantamiento total de sanciones. Algunas transacciones seguirán requiriendo autorización específica y continúan vigentes restricciones dirigidas a funcionarios, empresas y aliados internacionales vinculados con el gobierno venezolano. Este giro ocurre en un contexto de reajuste en la estrategia de Estados Unidos, que busca combinar presión política con incentivos económicos, en medio de tensiones globales y la necesidad de estabilidad energética en la región. Analistas consideran que esta decisión podría marcar una nueva etapa en la relación bilateral, además de influir en la economía venezolana en los próximos meses, particularmente en el acceso a divisas y la reactivación del sistema bancario.
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