Por Felipe Mendiola Parra

Xalapa, Ver.- Esta no es una publicación misógina, para nada, solo es un análisis del nivel que vemos le dan a la educación en el Estado de Veracruz, otorgando la titularidad de esa dependencia a una persona que no se ha desempeñado nunca, en ninguna función administrativa del sector público, mucho menos en la educativa.

Que coincidencia: el nombramiento de Raquel Bonilla Herrera, como titular de la SEV, se otorga el mismo día en que se conmemora el nacimiento de Carlos A. Carrillo, el pedagogo del siglo XIX, originario de Córdoba, incansable promotor de la educación elemental, defensor de la libertad de cátedra y pionero en la implementación de métodos pedagógicos modernos, como los de Pestalozzi y Froebel.

Fundó su propio colegio en Coatepec y colaboró con Enrique C. Rébsamen en la Escuela Normal de Xalapa.

Tan importante fue su labor que hoy existe una medalla con su nombre, que se otorga a los maestros distinguidos.

Dice el argot popular ¿será que a los veracruzanos de la actualidad, solo nos alcanza para eso?

Hoy por hoy, habiendo tantos maestros con profunda vocación en el servicio de la enseñanza, que han vivido en carne propia difíciles situaciones en sus plazas, en su traslado hasta sus centros de trabajo, que tienen maestría en educación y años de experiencia, solo observen ese tipo de escenas que dejan mucho que desear.

“A Veracruz se le respeta, este pueblo merece respeto y su gobernante también”, esta es una frase hermosa que se debe aplicar en la vida diaria y en los hechos, es por eso que llama mucho la atención que la nueva secretaria de Educación de Veracruz, Raquel Bonilla Herrera, acepte un cargo de alta responsabilidad, sin haber obtenido la experiencia en la administración pública, es decir, incursiona en la educación sin conocer el terreno.

No debemos olvidar que: “Asumir un cargo para el que no se está preparado se considera corrupción, porque se aceptan recursos públicos (el salario), sin poder entregar el resultado esperado a la sociedad”.

La Educación ha sido definida por siglos, como uno de los pilares que sostienen el desarrollo de los pueblos, la educación no solo transforma vidas a nivel individual, sino que es el motor principal de la economía, la cultura y la equidad social.

En el Estado de Veracruz hay cuando menos 2 millones de estudiantes de todos los niveles, que son el futuro de Veracruz y México, luego entonces la educación es una de las actividades sustantivas para todos nosotros.

Veracruz no puede seguir siendo laboratorio de experimentos en diversas materias, pero menos en la educativa, porque más temprano que tarde, vamos a concursar con los países del mundo y debemos estar preparados, pero en serio.

Más claro ni el agua.

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