Por Redacción
Xalapa, Ver.- El glaciar del Pico de Orizaba, considerado el último glaciar que permanece en México, ha registrado una importante pérdida de espesor durante la última década, de acuerdo con un estudio realizado por investigadores del Centro de Ciencias de la Tierra de la Universidad Veracruzana.
Los resultados señalan que entre 2015 y 2025 el glaciar perdió, en promedio, alrededor de tres metros de espesor. Sin embargo, en determinadas zonas la disminución fue considerablemente mayor, alcanzando hasta siete metros, lo que evidencia el acelerado proceso de transformación que enfrenta este ecosistema de alta montaña.
De acuerdo con los investigadores, la pérdida registrada durante este periodo representa aproximadamente 1.4 millones de metros cúbicos de hielo, equivalentes a más de 1.3 millones de metros cúbicos de agua. Estos datos permiten dimensionar el impacto que las modificaciones ambientales están teniendo sobre el glaciar ubicado en el Pico de Orizaba.
El estudio también documentó un retroceso del frente glaciar. Entre 2019 y 2026, la parte frontal del hielo se desplazó aproximadamente 200 metros, otro indicador de la reducción de la superficie glaciar y de los cambios que se presentan en las zonas de mayor altitud.
Los especialistas relacionan este comportamiento con diversos factores climáticos, entre ellos el incremento de las temperaturas, la disminución de las precipitaciones y las condiciones que favorecen una mayor fusión del hielo. El seguimiento científico resulta fundamental para conocer la evolución del glaciar y sus posibles efectos ambientales.
La reducción del hielo también genera preocupación por sus posibles implicaciones para los ecosistemas y comunidades cercanas al Pico de Orizaba, debido a la relación que existe entre los procesos de deshielo, infiltración y disponibilidad de agua en las partes altas de la montaña.
La Universidad Veracruzana destacó que estos resultados forman parte de la documentación científica sobre los cambios que experimenta el glaciar y no tienen como propósito generar alarma, sino aportar información que permita comprender la evolución de uno de los ecosistemas de montaña más importantes del país.
