Por Redacción
La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, denunció ser víctima de una presunta persecución política luego de ser citada por la Fiscalía General de la República (FGR) para rendir declaración en torno a un operativo en el que habrían participado agentes extranjeros.
La mandataria estatal confirmó que recibió un citatorio por parte de la autoridad federal, en el cual se le solicita comparecer en calidad de testigo por hechos relacionados con acciones de seguridad que se llevaron a cabo en territorio chihuahuense.
Ante esta situación, Maru Campos señaló que el proceso tiene tintes políticos, al considerar que se busca ejercer presión en su contra. Afirmó que no ha cometido ninguna irregularidad y que su administración ha actuado conforme a la ley en todo momento.
La gobernadora también reiteró su disposición para colaborar con las autoridades federales, aunque subrayó que no permitirá que se utilicen las instituciones con fines políticos. Destacó que acudirá al llamado de la FGR para aclarar cualquier duda sobre el caso.
El citatorio se da en medio de señalamientos sobre la participación de agentes extranjeros en operativos de seguridad dentro del estado, lo cual ha generado debate sobre la legalidad de dichas acciones y la coordinación entre niveles de gobierno.
Este caso ha generado reacciones en el ámbito político nacional, donde diversas voces han expresado posturas encontradas sobre el actuar de la FGR y la postura de la gobernadora, en un contexto marcado por tensiones entre autoridades estatales y federales.
