28 de febrero de 2026.- Este sábado 28 de febrero de 2026, el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, emitió una condena enérgica contra la reciente ola de ataques perpetrados por Estados Unidos e Israel en territorio iraní, así como las posteriores represalias de Teherán. En un mensaje de urgencia, el diplomático austríaco recordó que, en cualquier conflicto de esta magnitud, la población civil es la que siempre termina pagando el precio más alto.
“Las bombas y los misiles no son la manera de resolver las diferencias”, advirtió Türk a través de su cuenta oficial, subrayando que la vía militar solo garantiza muerte, destrucción y un sufrimiento humano prolongado. El llamado del jefe de derechos humanos se produce en un momento en que la región parece estar al borde de una guerra total que podría redibujar el mapa de Oriente Medio.
El llamado a la sensatez y el Derecho Internacional
El Alto Comisionado imploró a las potencias involucradas actuar con mesura y retomar el diálogo diplomático que se mantenía activo apenas horas antes de la escalada. Türk destacó puntos fundamentales para evitar una catástrofe mayor:
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Regreso a la negociación: Insistió en que la diplomacia es la única vía para resolver diferencias profundas de manera duradera.
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Protección civil: Recordó que el derecho internacional es tajante: la protección de inocentes es primordial y no negociable.
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Rendición de cuentas: Advirtió que cualquier violación a las normas de la guerra debe conllevar consecuencias legales para los responsables.
Sin una reducción inmediata de las hostilidades, la ONU advierte sobre un conflicto de escala “potencialmente inimaginable” que no se limitaría a las fronteras de Irán, sino que desestabilizaría a toda la región, provocando muertes civiles absurdas y una crisis humanitaria sin precedentes en la década actual.
