Xalapa Ver.- La Universidad de Xalapa fue escenario de un encuentro profundamente emotivo que reunió a quienes, hace 30 años, formaron parte de la primera generaciones de las diferentes licenciaturas de esta casa de estudios. Algunos volvieron a verse después de décadas; otros conservaron la amistad y el vínculo que nació en las aulas, pero todos compartieron una historia que hoy forma parte de la memoria de la institución.
Este reencuentro fue posible gracias a la iniciativa de las autoridades universitarias, encabezadas por el Dr. Erik García Herrera, Rector de la Universidad de Xalapa; la Dra. Isabel Soberano de la Cruz, Rectora Emérita y Presidenta de la Fundación Dr. Carlos García Méndez; la Dra. Estela García Herrera, Vicerrectora Académica; y el Dr. Carlos García Herrera, Director General de Rectoría, quienes impulsaron este momento para reconocer a quienes fueron protagonistas de los primeros años de la UX.
Durante la ceremonia se hizo entrega de reconocimientos a las y los integrantes de esta primera generación, como un homenaje a quienes confiaron en aquel proyecto educativo cuando comenzaba a construir su propia historia. De igual manera, fueron reconocidos integrantes del personal administrativo fundador, mujeres y hombres que con su trabajo contribuyeron a poner en marcha esta casa de estudios, así como las y los catedráticos fundadores, cuya vocación docente fue fundamental para formar a las primeras generaciones de profesionistas.
Uno de los momentos más significativos fue el recuerdo y homenaje al Dr. Carlos García Méndez, Rector Perpetuus de la Universidad de Xalapa, figura fundamental en la creación y consolidación de este proyecto educativo. En su memoria se realizó una guardia de honor, como símbolo de respeto y gratitud hacia quien hizo de la educación una causa y cuyo legado continúa trascendiendo a través de las generaciones que han pasado por las aulas de la UX.
Porque una universidad no se construye solamente con edificios, aulas o planes de estudio: se construye con personas, sueños y generaciones que dejan huella. Y quienes estuvieron presentes en este encuentro son parte esencial de esa historia.
Como ocurrió aquella vez, cuando concluían una etapa y se preparaban para enfrentar nuevos caminos, las y los integrantes de esta primera generación volvieron a reunirse para tomarse la fotografía de generación. Treinta años después, frente a la cámara, quedaron nuevamente unidos en una imagen que conservará para siempre el recuerdo de aquel grupo que un día decidió caminar junto por las aulas de la Universidad de Xalapa.
Hoy, tres décadas después, los rostros quizá llevan las huellas del tiempo, las historias personales son distintas y los caminos profesionales tomaron diferentes rumbos, pero algo permanece intacto: el orgullo de haber sido parte de la primera generación de la Universidad de Xalapa.
Este encuentro no fue solamente una reunión de exalumnos. Fue un regreso a los orígenes, un abrazo a la memoria y una oportunidad para reconocer que, después de 30 años, aquella historia que comenzó en las aulas de la UX continúa escribiéndose.
La primera generación volvió a casa. Y al hacerlo, recordó que los años pueden pasar, pero el legado, la amistad y la identidad universitaria permanecen.
