24 de marzo de 2026. CDMX.- La reforma electoral conocida como “Plan B” ha sufrido un nuevo revés logístico en la Cámara Alta. El coordinador de los senadores de Morena, Ignacio Mier, confirmó este martes que la discusión en el Pleno se aplazará hasta después de la Semana Santa debido a ajustes pendientes y la falta de acuerdos con sus aliados. “El Plan B se va para la Pascua”, reveló Mier, admitiendo que esta semana no habrá un dictamen listo para ser votado, dejando la fecha tentativa para el martes de la semana de Pascua o, a más tardar, el jueves siguiente.
El punto de quiebre en las negociaciones ha sido la postura del Partido del Trabajo (PT). Su coordinador, Alberto Anaya, reiteró que el desacuerdo de fondo radica en la propuesta de adelantar la consulta de revocación de mandato para que coincida con la elección intermedia de 2027. Esta resistencia ha sido celebrada por los coordinadores de la oposición (PAN, PRI y MC), quienes ven en esta fractura de la coalición gobernante una oportunidad para frenar lo que califican como un “retroceso democrático”.
Oposición exige el retiro definitivo de la iniciativa
El bloque opositor ha intensificado sus críticas ante el “canceladero de reuniones” en las comisiones del Senado:
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Ricardo Anaya (PAN): Exigió el retiro total de la iniciativa, asegurando que está “hecha con las patas” y que Morena no sabe cómo resolver las contradicciones internas.
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Manuel Añorve (PRI): Sostuvo que el PT es consciente de que la reforma busca eliminar los equilibrios democráticos y “achicar” a las fuerzas políticas aliadas.
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Clemente Castañeda (MC): Hizo un reconocimiento público a la consistencia del PT al mantener su postura contra la modificación de las fechas electorales.
Este estancamiento legislativo ocurre en un contexto de alta presión para la seguridad en México, con el Frente Frío 42 afectando el norte del país y la crisis por el derrame de hidrocarburos en el Golfo de México bajo investigación de la FGR. El aplazamiento de la reforma electoral da un respiro a las instituciones, pero traslada una batalla política de alto impacto al mes de abril, justo cuando el país inicia sus celebraciones religiosas y el turismo en México alcanza su punto máximo.
La frase de Ignacio Mier, citando que “tenemos tiempo”, sugiere que Morena buscará utilizar el periodo vacacional para limar asperezas con el PT y el PVEM, intentando salvar una reforma que la oposición tilda de inconstitucional y peligrosa para la estabilidad de los próximos comicios.
