17 de marzo de 2026. Xalapa, Ver.- Alrededor de las 15:00 horas de ayer lunes, un trabajador de una empresa de telecomunicaciones (presuntamente Telmex o una filial) realizaba labores de mantenimiento en la calle Ámbar cuando fue sorprendido por el colapso de una barda. Según los primeros reportes, las intensas rachas de viento provocadas por el paso del Frente Frío 41 debilitaron la estructura, provocando que el hombre cayera desde una altura aproximada de tres metros y fuera golpeado por los escombros.
A pesar de las llamadas desesperadas al número de emergencias 911, ninguna ambulancia ni patrulla del ayuntamiento de Emiliano Zapata pudo llegar de manera inmediata al sitio del accidente. La razón oficial de esta demora radica en que el personal de Protección Civil y los paramédicos municipales se encontraban totalmente desplegados combatiendo tres incendios forestales activos en las zonas de Colibrí, Estanzuela y Ciénega, una situación que dejó al resto del municipio sin cobertura para otras emergencias médicas.
Ante el vacío de respuesta local, fueron paramédicos del Centro Regulador de Urgencias Médicas (CRUM), con base en Xalapa, quienes se desplazaron hasta la colonia Jacarandas para brindar las atenciones prehospitalarias. Lamentablemente, tras realizar las maniobras de reanimación correspondientes, confirmaron que el trabajador ya no presentaba signos vitales debido a la gravedad de las lesiones sufridas en la caída y el impacto de la barda.
Personal de la Fiscalía General del Estado y peritos de Servicios Periciales arribaron más tarde para realizar el levantamiento del cuerpo y su traslado al Servicio Médico Forense (SEMEFO) en Xalapa para la necropsia de ley. Este incidente ha reavivado las críticas de los ciudadanos sobre la gestión de emergencias en Emiliano Zapata, donde es habitual que el personal de salud sea asignado a tareas de combate de incendios, dejando desprotegida a la población ante accidentes cotidianos o contingencias climáticas.
El paso del Frente Frío 41 ha dejado un saldo doloroso en la región capital, evidenciando la vulnerabilidad de las estructuras ante el viento y la necesidad de reforzar las plantillas de paramédicos y bomberos en los municipios conurbados para evitar que la atención de un siniestro signifique el abandono de otras vidas en riesgo.
