Por Felipe Mendiola Parra
Xalapa, Ver.- Parecía una escena de las películas de los años 60 del cine mexicano, el repudio y los gritos “Fuera Morena”, provocaron el asombro de los comensales que estaban en el restaurante de comida española de Coatepec, pero no, nadie estaba actuando, todo era real. Fue una reacción espontanea nadie la mandó a hacer.
El malestar abierto de los grupos, la rechifla en contra de los promotores del voto que tratan de entregar un periodiquito, que se presentan con su uniforme o al menos un chaleco con el color guinda, ha provocado fuertes reacciones en distintas partes del país y Veracruz no ha sido la excepción.
Ese tipo de reacciones es muy significativo para las elecciones que se llevarán a cabo en el mes de junio del próximo año y que, desde ahora, sintiendo que no las tienen a su favor tratan de atraer más simpatizantes, pero al parecer la estrategia no ha sido la adecuada.
El 4 de julio pasado en Tatahuicapan, los habitantes de una comunidad “invitaron” a Esteban Ramírez Zepeta a retirarse del lugar, al tiempo que le gritaban traidor y él trató de calmar los ánimos, pero lo tomaron del brazo y lo llevaron hasta su vehículo.
Lo que sucedió el domingo pasado en el Mesón de Guadalupe, en el municipio de Coatepec, lo vivió Arturo López Obrador, hermano del ex presidente de México, que llegó ahí junto con su familia y el momento fue bochornoso para él que insistió en aclarar que no pertenece a Morena, pero los gritos subieron de tono y en su rostro se reflejaba la angustia.
Insistió “Yo no vivo de Morena coño. No saben a qué partido pertenezco”.
El momento fue incómodo para toda su familia que por un momento una señora mayor de edad estaba perdiendo el control y quiso ir a aclarar o a reclamar el proceder de los que se encontraban en una mesa que en ningún momento dejaron de gritar consignas.
El estigma va a durar mucho tiempo y los dirigentes y gobiernos tienen una muy intensa tarea, para recuperar credibilidad, mejorar su imagen y no seguir diciendo mentiras, es decir, volver a posicionarse, pero como se venlas cosas, al menos en Veracruz, va a ser muy difícil.
La visita que hará la presidenta Claudia Sheinbaum el 10 de septiembre a la zona conurbada, será para presentar su segundo informe de gobierno y sabemos que, de paso, para fortalecer la imagen de su partido que obviamente sabe, no anda bien en estas tierras.
Después posiblemente tengamos las visitas de algunos secretarios del gabinete federal, para apoyar algunas obras y acciones, despertando el interés por Morena y si le meten velocidad al tema podrían revertir un porcentaje del daño que ya tiene ese Movimiento de Regeneración Nacional.
Una frase recurrente que manejan los políticos, dice que lo que realmente se requiere es voluntad y eso tendrán que entenderlo todos los que ocupan un cargo relevante, para mejorar su comportamiento y evitar entre otras cosas, el fuego amigo, con el que parece se han especializado.
Más claro ni el agua…
