Por Fanny Yépez
Xalapa, Ver.- A principios de agosto de este año, el Grupo Porres anunció el cierre del Ingenio San Pedro, ubicado en Lerdo de Tejada, Veracruz, debido a problemas financieros. La decisión puso en riesgo la actividad económica de más de 700 trabajadores directos y alrededor de 7 mil productores de caña de azúcar de la región, incluidos los de Lerdo de Tejada, Ángel R. Cabada, Saltabarranca y otras localidades de la Cuenca del Papaloapan.
Aunque se han desarrollado negociaciones entre la gobernadora Rocío Nahle García, autoridades federales y representantes de la empresa para evitar el cierre definitivo, hasta ahora no se ha concretado un acuerdo que permita reabrir la factoría. Mientras las gestiones continúan, la falta de actividad industrial comienza a repercutir en el comercio, los servicios y otros sectores que dependen de la derrama económica generada por la zafra.
Uno de los principales problemas es la falta de liquidaciones y pagos pendientes a los productores, quienes mantienen incertidumbre sobre los adeudos de la temporada anterior y las condiciones en las que podrán entregar su cosecha durante la zafra 2026-2027, cuyo inicio está previsto para diciembre. La preocupación aumenta porque todavía no existen condiciones claras para recibir y procesar la caña en el Ingenio San Pedro.
Sin acuerdos para reactivar la factoría
Entre las alternativas planteadas se encuentra el posible traslado del ingenio a un esquema de administración pública, mediante un mecanismo que involucre a la Federación y al Gobierno de Veracruz. También se ha mencionado la creación de un fideicomiso con participación de trabajadores, productores independientes y una persona moral con capacidad crediticia.
Sin embargo, el proceso permanece detenido. Entre los obstáculos señalados se encuentran la falta de acuerdos económicos para la entrega de las instalaciones y la incertidumbre sobre el costo de la infraestructura. Versiones locales apuntan a que Grupo Porres no habría entregado formalmente la factoría debido a diferencias relacionadas con su valor y los compromisos financieros pendientes.
El cierre fue atribuido por la empresa a la inviabilidad económica del complejo, en un contexto de crisis azucarera, importaciones de endulzantes y elevados costos de producción. Asimismo, han circulado versiones locales sobre presuntas extorsiones que habrían afectado a los propietarios, aunque estos señalamientos requieren confirmación oficial.
A la par, tampoco se ha definido cómo se financiaría la operación del ingenio bajo una eventual administración pública, qué condiciones laborales tendrían los trabajadores ni cuántos podrían ser contratados nuevamente. Estas interrogantes mantienen en la incertidumbre a las familias que dependen de la actividad de la factoría.
Productores enfrentan una temporada decisiva
Rafael Lindo Chaga, presidente del Frente de Organizaciones Sociales y Económicas del Campo (FOSEC), advirtió que la economía regional ya resiente las consecuencias del cierre. Explicó que, durante esta etapa previa a la zafra, el ingenio acostumbraba entregar anticipos e incentivos a los productores para financiar reparaciones de maquinaria y preparar los trabajos en el campo.
“Ya hay crisis económica, porque en esta etapa del inicio de zafra, el ingenio empezaba a dar dinero para la reparación de maquinaria, entregar algunos incentivos o adelantos a los productores sobre el costo que tendría su producción, para que pudiesen empezar a trabajar; y de eso, no hay nada”, señaló.
El dirigente campesino destacó que la afectación no se limita a Lerdo de Tejada, sino que alcanza a productores, cortadores, transportistas y obreros de Ángel R. Cabada, Tlacotalpan, Saltabarranca, Santiago Tuxtla y algunas zonas de Isla y José Azueta, municipios vinculados de distintas maneras con el abastecimiento de caña para la factoría.
A esta situación se suma la preocupación por el destino de la próxima cosecha. De acuerdo con Lindo Chaga, productores de la región han recibido acercamientos de intermediarios conocidos como “coyotes”, quienes, según su testimonio, buscan convencerlos de vender su caña a precios bajos para llevarla a otros ingenios, entre ellos El Potrero, El Modelo y La Gloria.
La falta de certidumbre sobre la recepción de la materia prima podría obligar a los agricultores a buscar alternativas de procesamiento justo cuando se acerca el inicio de la zafra. Para quienes dependen de esta actividad, cada semana sin una solución representa mayores dificultades para cubrir gastos, preparar sus cultivos y mantener sus fuentes de ingreso.
Piden intervención para evitar mayores afectaciones
Rafael Lindo Chaga consideró urgente que se reactive el Ingenio San Pedro y llamó a las autoridades a encontrar una salida que garantice la continuidad de la actividad productiva y proteja a los cañeros. También planteó que, si no se logra un acuerdo con los propietarios, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo valore las alternativas legales que correspondan para resolver el conflicto.
El representante del FOSEC reconoció que la gobernadora Rocío Nahle ha intervenido en las gestiones para buscar la reapertura, pero sostuvo que las diferencias entre las partes han impedido avanzar. A su juicio, el tiempo es un factor determinante, debido a que la cosecha debe procesarse oportunamente para evitar pérdidas en la producción.
El conflicto coloca a las autoridades frente a un desafío económico y social que va más allá de la operación de una fábrica. La continuidad de miles de familias depende de que se establezcan acuerdos sobre la entrega de las instalaciones, los pagos pendientes, la administración del ingenio y las condiciones para recibir la próxima cosecha.
Con diciembre cada vez más cerca, la región del Papaloapan necesita definiciones. Si la factoría continúa paralizada al comenzar la zafra, los productores tendrán que buscar otras opciones para colocar su caña, mientras los municipios que dependen de esta actividad podrían enfrentar una temporada más difícil por la falta de ingresos y de movimiento económico.
La pregunta sigue en el aire: ¿se alcanzará un acuerdo a tiempo para reactivar el Ingenio San Pedro o los productores tendrán que afrontar otra zafra sin certeza sobre el destino de su cosecha?
