Por Fanny Yépez
Xalapa, Ver.- Los grandes filósofos y pensadores de la historia coinciden en que abrir varios frentes de manera simultánea disipa la energía, nubla el juicio y, con frecuencia, conduce al fracaso. En términos coloquiales, esta estrategia suele provocar que todos los actores terminen en tu contra.

Nicolás Maquiavelo advertía en sus análisis del poder que un gobernante que enfrenta demasiados conflictos al mismo tiempo, o que confía en alianzas contradictorias, termina perdiendo el control. La estabilidad, señalaba, se alcanza resolviendo los problemas uno a uno, con determinación.

Por su parte, Sun Tzu, en El arte de la guerra, sostiene que quien intenta estar en todas partes, termina sin fuerza en ninguna.

Bajo esta lógica, la frase “cabeza fría” ha sido utilizada de manera recurrente por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, para definir su postura ante presiones externas. Este principio implica actuar con serenidad, privilegiando la razón sobre la reacción impulsiva.

En contraste, esta semana la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle García, abrió un nuevo frente de confrontación con el titular de la Auditoría Superior de la Federación, Aureliano Hernández Palacios Cardel, al calificar como “absurda” la solicitud de entregar listas de asistencia del magisterio estatal.

El conflicto gira en torno a la petición de la ASF para revisar registros de asistencia docente, como parte de auditorías orientadas a detectar posibles irregularidades. Desde el gobierno estatal se argumentó que, en regiones rurales o de difícil acceso, resulta inviable contar con controles electrónicos o registros estrictos, además de que la medida implicaría una carga administrativa considerable.

A pesar del desacuerdo, la administración estatal ha señalado que cumplirá con el requerimiento, aunque bajo protesta.

En paralelo, el diputado Javier Herrera Borunda publicó un mensaje de felicitación dirigido al auditor federal, destacando la relación cordial y el orgullo compartido por sus raíces veracruzanas, lo que contrasta con el tono del conflicto institucional.

Inundaciones en Xalapa: entre la infraestructura y la prevención

La reciente inundación registrada en la ciudad de Xalapa, que dejó dos personas fallecidas y daños materiales significativos, expone deficiencias tanto en la infraestructura urbana como en las acciones preventivas.

Entre los factores identificados se encuentran sistemas de drenaje insuficientes ante lluvias extraordinarias, así como la acumulación de basura y sedimentos que obstruyen alcantarillas y conductos pluviales.

Ante este escenario, surgen cuestionamientos sobre la actuación de autoridades como la Secretaría de Protección Civil y el Ayuntamiento de Xalapa, particularmente en lo relacionado con la activación de protocolos preventivos y la emisión de alertas oportunas a la población.

La falta de medidas anticipadas, pese a los pronósticos meteorológicos, evidenció áreas de oportunidad en la gestión de riesgos.

Prevención: tareas pendientes

Para reducir el impacto de fenómenos similares, especialistas señalan la importancia de fortalecer acciones preventivas, entre ellas:

  • Limpieza constante de alcantarillas, canales y tragatormentas.
  • Regulación del desarrollo urbano en zonas de riesgo o recarga hídrica.
  • Manejo adecuado del arbolado urbano mediante podas preventivas.

Estas medidas, combinadas con una adecuada planeación urbana y coordinación institucional, pueden contribuir a mitigar riesgos y proteger a la población ante eventos climáticos extremos.

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