Por Arturo Reyes Isidoro
27 de enero de 2026. Xalapa, Ver.- (¿Doblaron a Sheinbaum o se dobló? La prensa informó la tarde-noche del lunes que México suspendió el envío de petróleo a Cuba. Obviamente, sin duda, fue por presión del gobierno de Donald Trump. Reforma dijo que ni Pemex ni la Secretaría de Energía (Sener) habían respondido de inmediato a un mensaje en busca de comentarios. O sea, el que calla otorga. Sin el combustible de Venezuela y de México, la dictadura cubana va a explotar, aunque, ciertamente, se va a acabar de ahogar al pueblo cubano. ¿Estamos en la víspera del fin de la dictadura cubana? ¿Llamará Morena a una concentración en el Zócalo de la CDMX con acarreados para cantar el Himno Nacional para ver si así cede Trump? Con el pueblo cubano, mi solidaridad, siempre, cualquier cosa que pase.)
Echada pa’lante, la gobernadora Rocío Nahle salió ayer de inmediato a dar la cara para declarar que ella autorizó el aumento al pasaje del transporte urbano en Xalapa, luego de que los xalapeños al despertar se encontraron con la novedad que el costo había subido de un día para otro, y de golpe y porrazo, de 9 a 12 pesos.
Un aumento era necesario (eso creo), no solo en la capital del estado sino en toda la entidad, aunque de tres pesos, parece que se les pasó la mano. Bien que Rocío haya sido directa. “Ellos traían una tarifa de 9 pesos, muy abajo, y por los kilómetros no les daba y ya tienen varios vehículos parados, no están circulando. Nos hicieron la corrida financiera y se hizo este ajuste por la inflación en Xalapa, de 9 a 12 y para adultos mayores y estudiantes que era de 6 pesos, se aumentó un peso para que les pueda dar a los concesionarios conforme al ajuste inflacionario”.
El alza se da en plena cuesta de enero, cuando hay una inflación galopante, cuando se está pagando el impuesto predial y el servicio del agua potable, cuando van a atornillar a los veracruzanos con los cobros por los cambios de placas, cuando hay cientos, miles de despedidos de sus empleos, o sea, creo que fue en el momento menos oportuno, y lo que me sorprendió, aparte del aumento oficial autorizado, fue la pasividad con la que los usuarios recibieron la medida.
Antaño, los primeros que hubieran salido a tomar las calles y secuestrar camiones en señal de protesta hubieran sido los estudiantes. Hasta anoche, que supiera, nadie. ¿Es que ya murió la rebeldía ciudadana, sobre todo en la capital, donde, se supone, hay personas con mejor conciencia que se dan cuenta que están lesionando sus intereses y están mejor preparadas para salir a defenderse y protestar?
Aumento al pasaje urbano con premeditación, alevosía y ventaja
Me da qué pensar y creer, que Rocío, el gobierno de Morena, sí, ese que proclama que primero los pobres, copió el descontón a los veracruzanos, a los mexicanos, al estilo del viejo PRI, pero solo cambió de día para asestarlo. El priismo siempre negaba, por ejemplo, que se fuera a dar un aumento como el de ahora. Cuando lo negaba entonces los mexicanos estaban seguros que iba a suceder, como sucedía.
Los tricolores solo esperaban un puente, unas vacaciones, días feriados, fines de semana, para asestar el mazazo. Mientras la población disfrutaba de un descanso, de un viaje, de alguna festividad, entonces se daban los aumentos, de tal forma que casi nadie se daba cuenta (no existía internet entonces) y salía a protestar enseguida. Los priistas pusieron de moda el clásico sabadazo porque ese día detenían a quien quisieran enchiquerar para darle una calentadita mientras llegaba el lunes cuando ya podía actuar su defensa. Nahle acaba de inaugurar el clásico ¿lunesazo? o ¿lunetazo? Pero, además, se ve que calculó bien el golpe: lo dio cuando el frío atería a la población, o sea, literalmente, la agarró fría, casi helada, y entonces fue con premeditación, alevosía y ventaja.
Fui yo, y qué; ¿se la perdonarán los xalapeños?
Rocío, pues, entrona, muy macha (¿puristas del lenguaje, cabe la expresión?), dijo: yo, yo mero fui la que autorizó, y qué y qué y qué. Fue ella, fue Morena, partido al que representa, el partido que se proclamó la esperanza de México. Por experiencia, creo que hubiera sido mejor que los xalapeños se desahogaran de inmediato con gritos de protesta, bloqueando calles, impidiendo el paso a oficinas y tomando camiones, porque si se quedan callados, ¡aguas!, se van a tragar ahora el sapo, se van a agazapar y se la van a guardar para el domingo 6 de junio de 2027 cuando se tenga que elegir diputados locales y federales.
A toda acción corresponde una reacción, dice la frase que resume la tercera ley de Newton o principio de acción y reacción. Rocío, como ingeniera que es, la debe conocer, aunque es propia de los físicos y químicos. Será interesante saber cómo sale en la próxima encuesta que se levante en Xalapa y cómo sale en la consulta de revocación de mandato a principios de 2028. En junio del 27 sabremos cómo sale en los resultados de las elecciones intermedias. A ver si no en una de esas terminan echándole la culpa por lo que suceda a la alcaldesa Daniela Griego y ella paga los platos rotos.
Los transportistas, claro, deben haber destapado ayer las botellas de champán que tenían guardadas para una gran ocasión, aunque fue lunes. La gobernadora quedó bien con ellos, pocos en comparación con la población del municipio. En 2027 les van a pasar la charola para apoyar a los candidatos de Morena, porque de gratis no fue. ¡Ay! Quien fuera ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación para que le regalaran también una camioneta de lujo, blindada.
Solo Juan Vergel Pacheco, de Morena, protestó
La noche del lunes salvó la honra de Morena el exaspirante a la alcaldía de Xalapa, de Morena, Juan Vergel Pacheco, la única voz pública que salió a criticar el madrazo (perdón, quise decir mazazo) que le asestó la gobernadora Rocío Nahle a los xalapeños. Publicó en sus cuentas de las redes:
“Mal lunes para Xalapa, se impone el #Tarifazo. Abusivo y lesivo para la economía popular el incremento del 33% al costo del transporte público en #Xalapa. La inflación no justifica el alza: según INEGI, apenas hubo un incremento de 3.69%, la más baja desde 2020. Además, la federación ha mantenido el control de los precios de los combustibles. ¿Dónde queda la mejora en el servicio? Las unidades siguen en mal estado y las autoridades no parecen interesadas en la calidad y la mejora del servicio. Todo indica que la total ausencia de una política pública para mejorar rutas, tiempos de traslados y calidad de las unidades de transporte público la seguirán cargando los bolsillos de los xalapeños”.
Dueños y concesionarios tampoco están en un lecho de rosas
En el puerto de Veracruz, en la capital del estado y en la ruta de Coatepec a Xalapa me movilizo con frecuencia en transporte urbano. Entre tumbos y brincos escucho el rechinar de fierros porque las balatas ya se desgastaron y prácticamente no existen. Siempre me ha dado miedo de que el camión se quede sin frenos y ocurra una desgracia. Transportistas con los que hablo me han dicho que a veces no les da para comprar balatas nuevas, ni tampoco llantas.
También traen problemas, sobre todo los que tienen una o pocas concesiones, porque hay unos cuantos pulpos, asociados o amafiados (en el puerto) que tienen mil autobuses, uno solo de ellos, 300, a quienes lo que les sobra es el dinero. Pero la mayoría, no se crea, pasan las de Caín. Por eso no han comprado todos los camiones chinos que les trajo la gobernadora Rocío Nahle, que mínimo les sale en 4 millones de pesos. Por eso hay unidades paradas en la explanada del auditorio Benito Juárez, en el puerto.
Me platican en Veracruz que a través del fideicomiso por el que adquirieron las unidades, los que se aventuraron a comprar los Ulúa, una persona del fideicomiso es responsable de hacer cortes al final del día y después de apartar los recursos que garanticen el servicio y la movilidad de los camiones, o sea la compra de diésel, el pago al chofer y la reparación de algún posible desperfecto o la compra de alguna refacción, lo demás lo guarda en un fondo destinado al pago mensual de la letra del autobús. Al final del mes, si hay ganancia, le dan su parte.
O sea, me platican, el gobierno, que presume que está modernizando el transporte urbano en el estado, como si fuera un beneficio que otorga a la población, solo ha facilitado la compra pero no pone nada. Todo lo pagan los transportistas. Una buena cantidad está arrepentida de haber aceptado la compra. Los demás, de plano, ya se abrieron.
En la tierra adoptiva de la Gober, repuntan los delitos
¡Uf! Según el Boletín Hemerográfico de Delitos elaborado con información de medios regionales, Coatzacoalcos cerró diciembre de 2025 como el municipio con mayor incidencia delictiva en la región sur de Veracruz, al contabilizar 55 delitos, lo que representó un incremento de 34.15 por ciento en comparación con noviembre.
Del total de ilícitos registrados, el 89 por ciento correspondió a delitos contra las personas, mientras que el 7 por ciento fueron delitos contra la sociedad y el 4 por ciento contra el Estado. Entre los hechos de mayor impacto destacaron cinco homicidios dolosos, todos cometidos con arma de fuego, lo que significó un aumento del 500 por ciento respecto al mes anterior.
Sí eso pasa en el municipio y la ciudad adoptivos de la gobernadora Rocío Nahle, donde se supone que debiera haber la mayor seguridad, qué no se puede esperar que suceda en el resto del estado, como está sucediendo.
