Por Darío Pale 

Xalapa, Ver., Trabajadores de una bodega del sistema IMSS-Bienestar, operada por Servicios de Salud de Veracruz (SESVER), denunciaron presuntas irregularidades en el manejo, almacenamiento y distribución de medicamentos, así como prácticas laborales que estarían afectando la eficiencia del servicio.

De acuerdo con testimonios recabados, en las instalaciones existe una alta acumulación de insumos médicos, incluidos medicamentos de alta especialidad que, según señalan, deberían ser distribuidos de manera oportuna a hospitales como el Centro Estatal de Cancerología (CeCan), el Centro de Alta Especialidad (CAE) y diversas unidades médicas en municipios donde hay demanda.

Entre las principales anomalías destaca el manejo inadecuado de los medicamentos. Los denunciantes aseguran que en repetidas ocasiones las cajas son colocadas en patios a la intemperie, quedando expuestas al sol y la lluvia, lo que podría comprometer su calidad y efectividad.

Asimismo, reportan prácticas indebidas durante la jornada laboral, como la manipulación incorrecta de productos, el maltrato de cajas y la ruptura de botellas de solución salina, sin que exista supervisión o sanción por parte de los responsables.

En materia laboral, acusan inconsistencias en los horarios, señalando que el personal inicia actividades después de las 9:30 horas, realiza múltiples pausas para alimentos y concluye labores en horarios variables entre las 18:30 y 21:30 horas, lo que —afirman— impacta directamente en la productividad.

Respecto a la logística, los trabajadores denuncian un uso ineficiente del transporte, ya que algunas unidades de carga salen con pocas cajas o a media capacidad. A esto se suma que proveedores enfrentan rechazos constantes en la recepción de mercancía por errores mínimos en la documentación, sin que se les brinden facilidades para corregirlos.

También indican que el área de control de calidad ha rechazado cargamentos completos por irregularidades como empaques dañados, cajas abiertas o falta de tarimas. Aunque reconocen que estos filtros son necesarios, cuestionan que se desechen envíos completos por fallas menores.

Adicionalmente, reportaron la detección de medicamento caducado, del cual al menos dos tarimas habrían sido retiradas, sin que se haya informado el destino final de dichos insumos.

A estas denuncias se suman señalamientos sobre el desaprovechamiento de recursos materiales. Según los testimonios, existen tráileres habilitados para mastografías y consultorios médicos que permanecen fuera de operación, algunos incluso con llantas en mal estado.

Asimismo, aseguran que alrededor de 20 camionetas destinadas a la distribución de medicamentos permanecen sin uso, mientras que la institución optaría por contratar servicios de flete externos para realizar entregas.

Finalmente, denunciantes señalaron que en algunas jornadas la actividad operativa es mínima, limitándose a la recepción de medicamentos y material de curación, mientras que el resto del tiempo —aseguran— se destina a actividades ajenas al trabajo, como convivios dentro de la bodega.

Hasta el momento, las autoridades correspondientes no han emitido una postura oficial respecto a estas acusaciones.

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