19 de marzo de 2026. Sinaloa.- La mañana de este jueves, un despliegue de fuerzas de élite transformó la tranquilidad de la sindicatura de El Salado, al sur de Culiacán, en un escenario de confrontación. En un operativo coordinado por la Secretaría de Marina (Semar) y la Guardia Nacional, fue detenida Mónica Zambada, identificada como la hija mayor de Ismael “El Mayo” Zambada. La intervención, que incluyó al menos tres helicópteros artillados y más de un centenar de elementos en tierra, apunta directamente a desarticular la red de lavado de dinero del grupo delictivo.

Durante la incursión, las autoridades también lograron la captura de un hombre cuya identidad se mantiene bajo reserva oficial, aunque versiones preliminares de inteligencia sugieren que se trata de Marco Antonio Zazueta Osuna, alias “El Zazuetón”, presunto esposo de Mónica. Ambos son señalados en investigaciones federales como piezas fundamentales para el blanqueo de activos y la gestión de recursos ilícitos, reforzando la estrategia de “asfixia financiera” que el gobierno actual ha priorizado en el combate al crimen organizado.

Resistencia civil y despliegue militar

El operativo no estuvo exento de incidentes. A través de redes sociales, usuarios difundieron imágenes y videos donde se observa a habitantes de El Salado intentando bloquear el paso de las unidades oficiales. Según los reportes, un grupo de personas buscó impedir que los elementos federales trasladaran a los detenidos, lo que generó momentos de alta fricción que obligaron a las fuerzas armadas a establecer un perímetro de seguridad reforzado con apoyo aéreo para garantizar la extracción segura de los objetivos.

Esta detención ocurre en una semana de gran actividad para la seguridad en México, coincidiendo con la defensa de la presidenta Claudia Sheinbaum sobre la cooperación con el FBI y la reciente captura de generadores de violencia como “El Casetero” en Veracruz. La caída de Mónica Zambada representa no solo un golpe familiar para la facción de “El Mayo”, sino un mensaje contundente sobre la vulnerabilidad de sus zonas de arraigo tradicionales.

Actualmente, Culiacán se encuentra bajo un esquema de vigilancia especial ante la posibilidad de reacciones violentas por parte de la organización criminal. Los detenidos han sido trasladados bajo estricto resguardo a la Ciudad de México para ser puestos a disposición de la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (FEMDO), donde se definirá su situación jurídica en las próximas horas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *