18 de marzo de 2026. Veracruz.- La escena cultural de Veracruz ha perdido a uno de sus pilares más creativos con el fallecimiento de Enrique Favela, reconocido fotógrafo, director creativo, productor y realizador audiovisual. La noticia, que comenzó a circular con fuerza durante las últimas horas, ha generado una oleada de mensajes de cariño y admiración en redes sociales, especialmente por parte de las instituciones educativas y culturales donde el maestro dejó una huella imborrable a través de su mirada y su enseñanza.

Favela no solo fue un creador de imágenes, sino un apasionado formador de nuevas generaciones. Su trayectoria destaca por la impartición de talleres especializados en fotografía de arquitectura y, de manera muy particular, en la técnica estenopeica, un método artesanal que dominaba con maestría. Su labor docente se extendió a espacios emblemáticos como el Centro Iberoamericano de Estudios de Foto y Cine (CIBEF) y el Colegio Andrew Bell, donde sus alumnos lo recuerdan no solo como un instructor técnico, sino como un mentor que enseñaba a “ver” más allá de lo evidente.

Su participación en la vida cultural del puerto fue constante y significativa. Enrique Favela fue una figura recurrente en los encuentros y muestras de fotografía organizados en la Fototeca “Juan Malpica Mimendi”, donde compartió su obra y visión con la comunidad. Su capacidad para fusionar la producción audiovisual con la calidez de la fotografía análoga lo convirtió en un realizador polifacético, capaz de dirigir proyectos comerciales con la misma sensibilidad con la que capturaba un detalle arquitectónico histórico.

Amigos, familiares y exalumnos han expresado su incredulidad y tristeza ante la noticia de su partida. Las redes sociales se han llenado de testimonios que resaltan su generosidad para compartir conocimientos y su calidad humana. Para muchos, Favela fue el responsable de que hoy Veracruz cuente con una generación de fotógrafos con una base técnica sólida y un respeto profundo por el arte de la luz.

Las honras fúnebres y homenajes póstumos se esperan para los próximos días, mientras las instituciones donde colaboró preparan reconocimientos a su trayectoria. Con su fallecimiento, se cierra un capítulo importante en la fotografía veracruzana, pero permanece una vasta obra visual y una escuela de pensamiento creativo que continuará viva en cada una de las capturas de quienes tuvieron el privilegio de aprender de su lente. Descanse en paz.

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