Por Fanny Yépez
21 de octubre de 2026, Xalapa, Ver.- La gran mayoría de los más de 500 mil trabajadores del IMSS a nivel nacional (según datos institucionales recientes de 2026), están enardecidos con su dirigente nacional, Rafael Olivos Hernández, por haber aceptado que fuera modificado el artículo 136 Bis de los estatutos del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), porque limita la libertad de expresión a los empleados y permite que se les apliquen sanciones.
La clase trabajadora del Seguro Social ha lanzado acusaciones de corrupción y venta de plazas en el sindicato, los inconformes acusan a la dirigencia liderada por Rafael Olivos Hernández de actuar de espaldas a la base, llamándolos “vendidos” ante el gobierno y la dirección del IMSS.
Principales aspectos y polémica
La modificación al artículo 136 faculta y permite aplicar sanciones como la suspensión de derechos sindicales e incluso la expulsión a aquellos trabajadores o miembros que critiquen públicamente a la dirigencia o denuncien carencias en las instalaciones médicas. El personal médico y administrativo lo ha calificado de esta manera porque consideran que limita su libertad de expresión, por lo tanto, representa una “ley mordaza” y esto genera temor a represalias porque busca silenciar las quejas sobre la falta de insumos o las condiciones laborales.
La llamada «ley mordaza» en el IMSS, es un término con el que los trabajadores y disidentes sindicales bautizaron a la cláusula 136 Bis (o artículo 136), de los estatutos del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS).
¿Qué implica esta cláusula?
• Prohibición de expresión: Impide a los trabajadores compartir, publicar, comentar o denunciar públicamente, situaciones internas del sindicato o condiciones críticas del instituto que se consideren “subversivas”.
• Sanciones severas: Su incumplimiento puede derivar en amonestaciones, castigos internos e incluso la expulsión del sindicato.
• Control de información: Los inconformes denuncian que se utiliza para ocultar la falta de insumos, el desabasto de medicamentos y las malas condiciones operativas en los hospitales.
La exigencia de la plantilla laboral es la derogación, la eliminación del artículo 136 Bis (junto con el artículo 136), es uno de los puntos principales en el pliego petitorio de las protestas y marchas nacionales, organizadas por trabajadores inconformes, quienes también exigen un aumento salarial del 10% (rechazando la oferta de 2.9%), la destitución de la actual dirigencia mediante un Congreso Nacional Extraordinario y el cese de presiones contra trabajadores eventuales (categoría 08).
En tanto, los trabajadores del IMSS alistan nuevas protestas y una megamarcha nacional, tras rechazar mayoritariamente la propuesta inicial de incremento salarial y exigir mejores condiciones laborales.
El núcleo del conflicto
La inconformidad explotó tras una consulta realizada a las bases de trabajadores. En dicha votación, la mayoría rechazó el acuerdo salarial gestionado entre las autoridades del IMSS y el Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS).
• La propuesta rechazada: Contemplaba un incremento global del 6.8%. El desacuerdo principal radica en que solo el 2.9% iba directo al sueldo tabular, mientras que el 3.9% restante correspondía a prestaciones (específicamente ayuda para renta).
• La exigencia laboral: Los manifestantes demandan un aumento directo del 10% al salario, la regularización de plazas y el abasto inmediato de medicamentos e insumos médicos, esenciales en los hospitales.
• Conflicto interno sindical: Los colectivos en protesta desconocieron a su líder sindical, Rafael Olivos Hernández, exigiendo su renuncia inmediata por considerar que no representa los intereses reales de la base trabajadora.
¿Hay riesgo de huelga?
Ante el rechazo masivo de la propuesta económica, el SNTSS solicitó formalmente al Tribunal Laboral Federal de Asuntos Colectivos, una prórroga de negociaciones hasta el 15 de noviembre. Esta medida busca ampliar el margen de diálogo con las autoridades del instituto y armar un esquema financiero alternativo para evitar el estallamiento de una huelga general en el sector salud.
Por su parte, el director del IMSS, Zoé Robledo, evalúa un plan integral de austeridad interna, en áreas operativas no médicas con el fin de re direccionar fondos hacia una mejor oferta salarial para las bases.
