Por Redacción
Organismos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) advirtieron que el fenómeno de El Niño podría alcanzar una intensidad sin precedentes hacia finales de 2026. La Organización Meteorológica Mundial (OMM) prevé que las temperaturas superficiales del Pacífico tropical registren anomalías de hasta 3.8 grados Celsius por encima de la media entre noviembre de 2026 y enero de 2027, lo que genera preocupación por sus posibles efectos climáticos.
Entre los riesgos se encuentran las sequías prolongadas, el calor extremo y las inundaciones, fenómenos que podrían afectar la producción de alimentos y los medios de subsistencia de millones de personas. La ONU estima que alrededor de 50 millones de personas podrían enfrentar un aumento del hambre. En Centroamérica, las agencias humanitarias señalaron la necesidad de brindar apoyo inmediato para proteger a las comunidades vulnerables; además, una imagen difundida por la organización documenta los efectos de la sequía en el Corredor Seco de Honduras, donde el terreno de un antiguo cauce aparece agrietado.
Ante este panorama, la ONU anunció la liberación de más de 50 millones de dólares del Fondo Central para la Acción en Casos de Emergencia para apoyar a 11 países expuestos a los efectos del fenómeno. Las acciones buscan anticiparse a las crisis mediante asistencia humanitaria, protección de cultivos y ganado, y medidas para reducir los riesgos de desastres. Las agencias advirtieron que las consecuencias de El Niño podrían prolongarse durante meses o incluso años.
