10 de marzo de 2026. Australia.- Cinco integrantes de la selección femenina de Irán han recibido formalmente visados humanitarios para permanecer en territorio australiano. La decisión, confirmada por el ministro del Interior, Tony Burke, se produce tras la participación del conjunto persa en la Copa de Asia, torneo donde las deportistas habrían manifestado temores fundados sobre su seguridad en caso de ser obligadas a retornar a un Irán convulsionado por el conflicto.
Las jugadoras, entre las que se encuentran la capitana Zahra Ghanbari, así como Fatemeh Pasandideh, Zahra Sarbali, Mona Hamoudi y Atefeh Ramezanizadeh, fueron trasladadas a un lugar seguro bajo el resguardo de la Policía Federal Australiana (AFP).
El factor Trump en la negociación
La concesión del visado humanitario tomó un giro mediático global tras la intervención del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. El lunes pasado, Trump instó públicamente al primer ministro australiano, Anthony Albanese, a no permitir el regreso de las atletas, advirtiendo que Washington las recibiría si Australia se negaba.
Tras una conversación telefónica entre ambos mandatarios, Albanese confirmó que el proceso ya estaba en marcha:
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Respaldo de Inteligencia: El ministro Burke consultó con el jefe de la agencia de inteligencia ASIO, Mike Burgess, para asegurar que no hubiera objeciones de seguridad nacional.
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Seguridad personal, no política: Aunque el equipo fue señalado en Irán por no cantar el himno nacional en su primer partido (un acto visto como protesta), las futbolistas recalcaron que su solicitud de visado humanitario busca garantizar su vida y no realizar activismo político.
Un futuro incierto para el resto de la delegación
El Gobierno australiano ha dejado claro que la oferta de protección sigue abierta para las demás integrantes de la selección. No obstante, el ministro Burke reconoció que se trata de una decisión increíblemente difícil, ya que muchas jugadoras temen por las represalias que sus familias podrían sufrir en Irán.
“Son atletas que quieren estar seguras y están muy agradecidas de que Australia les haya dado esta oportunidad”, afirmó Burke tras reunirse con las cinco futbolistas en Brisbane.
Contexto: La primera clasificación en décadas
La participación de Irán en esta Copa de Asia fue histórica, siendo su primera clasificación desde 2002. Sin embargo, el logro deportivo se vio opacado por la situación de derechos humanos y la opresión sistémica hacia las mujeres bajo el régimen actual. El otorgamiento del visado humanitario representa un salvavidas legal para estas atletas, quienes ahora tienen un camino abierto hacia la residencia permanente en Australia.
