6 de enero del 2025. Xalapa, Ver.- Cada 6 de enero, miles de familias en México y otros países de tradición católica se reúnen en torno a la Rosca de Reyes, un pan dulce que marca el cierre de las celebraciones navideñas. Sin embargo, lo que para muchos parece un ritual gastronómico aislado, en realidad está profundamente ligado a otra fecha clave del calendario religioso y cultural: el Día de la Candelaria, celebrado el 2 de febrero.

La Rosca de Reyes simboliza la visita de los Reyes Magos al Niño Jesús. Su forma circular representa el amor eterno de Dios, mientras que los frutos cristalizados aluden a las joyas de las coronas reales. En su interior se esconden pequeñas figuras del Niño Dios, cuya presencia no es casual: quien encuentra una de ellas adquiere el compromiso de “vestir al Niño” y ofrecer tamales el Día de la Candelaria.

Esta tradición tiene raíces religiosas que se remontan a la Presentación de Jesús en el Templo, conmemorada el 2 de febrero, cuarenta días después de la Navidad. En la liturgia católica, esta fecha simboliza la purificación de María y la presentación del Niño Jesús, razón por la cual también se bendicen velas, de ahí el nombre de la festividad.

En México, la celebración adquirió un carácter comunitario y festivo con la incorporación de los tamales y el atole, alimentos de origen prehispánico que reflejan el sincretismo cultural entre las creencias indígenas y la tradición cristiana. Así, el acto de compartir los tamales en la Candelaria se convierte en una extensión del encuentro iniciado con la Rosca de Reyes.

Más allá de su significado religioso, la relación entre ambas fechas refuerza valores como la convivencia, la corresponsabilidad y el sentido de comunidad. La persona que encuentra al Niño en la rosca no solo acepta un compromiso simbólico, sino que prolonga la celebración y fortalece los lazos sociales.

De esta manera, la Rosca de Reyes y el Día de la Candelaria forman un mismo ciclo festivo que va más allá de la fe: es una tradición viva que, año con año, reúne a familias y comunidades en torno a la mesa, la historia y la identidad cultural mexicana.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *