REDACCIÓN

Investigadores del Instituto de Salud animal de la Universidad de las Palmas de Gran Canaria, España, descubrieron que los sonares de algunas embarcaciones son los culpables de las muertes en la población de la ballena de pico.

Yara Bernaldo de Quiros, investigadora del mencionado instituto, indicó que la presencia del sonar provoca estrés en estos animales, lo que las incita a nadas lejos de la fuente que emite el sonido, esto provoca cambios en el patrón de nado.

Los investigadores apuntaron que en la búsqueda de alejarse del sonido, las ballenas de pico nada rápidamente hacia la superficie, lo que les genera burbujas de nitrógeno en la sangre, además de hemorragias internas y fallas en los órganos.

El estudio “For some whales, sonar may provoke suicidal behaviour” indica que estas ballenas sufren le enfermedad de los buzos por el rápido ascenso a la superficie, lo que les provoca dolor antes de morir.

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