Dice el refrán que “la culpa no es del indio, sino del que lo hace compadre”. Y mucha razón tiene el dicho popular hasta cuando de fútbol se trata, ya que conociendo todos los problemas del equipo Los Tiburones Rojos de Veracruz y su “supuesto dueño” Fidel Kuri Grajales, la Federación Mexicana de Fútbol permitió que el equipo escualo siguiera en primera división tras el pago de una “supuesta” fianza de 120 millones de pesos. Y digo “supuesta” porque todo quedó en rumores de redes sociales, pero sin ninguna versión oficial. Incluso, el rumor de pasillo era que Kuri había buscado hasta al mismísimo López Obrador para que le apoyara con una recomendación ante la Federación Mexicana de Fútbol y que lo esperara un ratito más.

Pues ¿cómo podría comprobar Kuri el origen de tanto de dinero? ¿A poco Don Fidel tiene tanta lana? Y más ahora cuando Santiago Nieto, titular de la Unidad de Inteligencia Financiera, declaró que se detectaron posibles operaciones de lavado de dinero entre promotores y clubes deportivos de fútbol, razón por la que se plantea que dichas operaciones sean consideradas dentro de las actividades vulnerables dentro de la Ley Federal para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita, esto dentro del marco de las recomendaciones del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI).

Pero volviendo al Tibu, hay que reconocer que ya hizo marcas históricas, como cero puntos en la temporada pasada y actualmente lleva 39 juegos sin poder ganar, más de 400 días sin tener una victoria, situación que lo coloca como el peor equipo de la historia del fútbol mexicano, y agregue que sigue con sus adeudos a jugadores que ya amenazaron con irse a huelga si no se les paga al menos la mitad de lo pendiente, pues algunos tuvieron que abandonar hasta sus departamentos por falta de pago.

Por cierto, la directiva del Tiburón tuvo como fecha límite el 25 de septiembre para hacer los pagos correspondientes, entre ellos el adeudo de su ex jugador argentino Matías Cahais que asciende a un millón 456 mil 170 dólares.

Entonces, ante los adeudos que ya le conocemos a Kuri, el titular de la Liga MX, Enrique Bonilla, vino de sorpresa a hablar con los jugadores del Tibu para que expusieran sus quejas y a la vez tratar de mediar las cosas, pues consideró que aún no está considerada la desafiliación del Tiburón, pero eso sí, hay una fecha límite en la que si no cumple, iniciará el proceso.

Ante los problemas económicos que enfrenta el equipo, el que salió a declarar fue el gobernador Cuitláhuac García Jiménez, y dejó en claro que no habrá apoyo económico, pero dejó abierta la puerta a otro tipo de apoyo, ya que el Pirata y el nombre del Tiburón son concesionados por el Gobierno Estatal.

Y ahora la pregunta del millón: ¿Debe apoyar el Gobierno Estatal a los Tiburones Rojos? Coincido con el góber, hay otras prioridades en el área de salud, seguridad y educación, además el horno no está para bollos y mucho menos quemarlos y tratar de volver a hornearlos.

Aunque me gusta el fútbol y quiero al Tiburón, considero que ésta es una oportunidad para que el gobierno estatal y el Congreso revisen el comodato y por fin se separen Kuri y Gobierno del Estado.

Y aunque todavía no está muy claro el panorama, dudo que Kuri quiera pagar, ya más antes había cambiado la razón social del equipo con tal de no pagar a sus trabajadores administrativos.

En redes sociales, los cibernautas ya hacen mención de la desaparición del Tiburón, incluso se discute que Kuri se lleve a los jugadores a dónde quiera (pero sin pago dudo mucho que se quieran ir con él) y que los Albinegros de Orizaba sean los nuevos Tiburones.

Sin duda, esta opción sería mejor que seguir con un Fidel Kuri que no quieren ni en la Femexfut.

Tal parece que aquella declaración de Kuri Grajales, de que “Nacerá un nuevo Tiburón” será cierta, pero él no lo parirá…

@NumerosRojos_BC

caballero_brenda@hotmail.com

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