Durante la segunda semana del mes de septiembre de 2019 se da a conocer el Paquete económico 2020, el cual contiene dos apartados de relevancia que se mencionan en un documento de 41 páginas de extensión: Falta de crecimiento económico y Altos niveles de desigualdad. Asimismo en otro subapartado denominado Medidas de la LIF (Ley de Ingresos de la Federación) 2020 para fortalecer la recaudación, se tocan varias propuestas que debemos analizar puntualmente.

 

Capítulo III Economía digital

 

En el país hay 74.3 millones de usuarios en internet, lo que representa al 62% de la población mexicana (129.2 millones hasta 2017), de los cuales 38% compra online semanalmente según la Asociación Mexicana de Ventas Online (AMVO), haciendo un cálculo preliminar de un aumento de impuestos a los servicios digitales o plataformas streaming, el precio que experimentaría el usuario final se posicionaría entre un 15 y 20%. En cuatro ejemplos muy concretos ejemplificamos el efecto: primero, la empresa Netflix que habría pasado de 6.64 millones de usuarios en el tercer trimestre de 2018 a 17.6 millones de usuarios en julio de 2019, muestra que el número de suscriptores se triplicó en tan solo un año, se espera que los suscriptores para el 2019 termine en 36 millones y al cierre de 2020 en 54 millones de usuarios, el precio de una suscripción estándar es de $190 pesos al mes, que se incrementaría a $228 pesos. El segundo ejemplo es Spotify en donde 47.5 millones cuentan con una cuenta y representan el 64% de los usuarios online, el precio de una cuenta estándar es de $150 pesos al mes y el incremento al precio sería de $180 pesos, tercer ejemplo, Amazon Prime cuenta con un pago de $99 pesos al mes y se incrementaría a y $120 pesos, y por último; Microsoft Xbox Game Pass de $100 pesos al mes a $120 pesos. En total un usuario con 3 cuentas de streaming incluyendo audio, video o videojuegos, terminarían pagando como mínimo $100 pesos más al mes, en total $1 200 pesos al año.

 

Capitulo IV Facilidad administrativa para vendedores independientes

 

Otro de los sectores que se estaría gravando son las ventas por catálogo en donde 2.2 millones de mexicanos generan un ingreso extra para mantener su economía personal y familiar, en este segmento existe entre un 60% y 64% de población femenina. A pesar de las múltiples plataformas digitales la venta por catálogo es la principal forma de acercar a los clientes hasta 2,000 productos de los cuales las comisiones van de 25% al 30%, justamente donde la figura del ISR se posicionaría. Además existen empresas como Avon México en donde el 95% de su personal de ventas es femenino. Esta medida se crea para compensar la pérdida de recaudación por la evasión del IVA y reducir la economía informal, pero no se visualiza, que afectaría a 1.3 millones de mujeres emprendedoras que verían seriamente comprometidos sus ingresos por esta actividad.

 

Impuesto a refrescos

 

Otro de los aumentos que se propone es actualizar la tasa de Impuesto Especial sobre Productos y Servicios (IEPS) a las bebidas azucaradas de $ 1.17 pesos a $ 1.27 pesos por litro. Tomando el ejemplo de los refrescos, México en 2014 consumía 137 litros por persona al año mientras, en ese momento el impuesto fue 8% al precio final de los alimentos con alto contenido calórico, los cuales incluían además comida chatarra, botanas, chocolates, helados y dulce a base de leche, con el objetivo de reducir la obesidad o desincentivar su consumo a nivel nacional. El resultado acumulado de 2014 a 2018 fue una recaudación bruta de $ 98,708 millones de pesos según la SHCP. A pesar de la medida, para el año 2019 el consumo por habitante es de 163 litros por persona, según las cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en donde los datos ubican a México como el país que consume más refresco con 7.5 veces más que el promedio mundial y 45 litros más que lo que consume la población por habitante de Estados Unidos de América. La industria refresquera genera una ganancia $ 283 mil millones de pesos equivalente al 1.2% del Producto Interno Bruto (PIB), representa el 18% de la producción de la industria alimentaria en su totalidad, la generación de empleos totales es 1.5 millones. Más que una medida para mejorar la salud, observamos que es meramente recaudatoria y le pegaría directamente a las ramas de alimentos y bebidas, restaurantes; y hotelería.

 

A pesar de que se advirtió que no se incrementaría los impuestos, este tipo medidas apertura nuevas formas de recaudación, ya que se si abre el sector digital, también las plataformas multicategoría como Amazon, Mercado Libre e incluso las grupos de venta de Facebook serían el próximo objetivo. Todas estas medidas reflejan y confirman que se está aplicando una combinación entre política fiscal expansiva, es decir, reducción del gasto público (superávit más alto en la cuenta corriente hasta el segundo trimestre (2T) de 2019 de 5 mil 143 millones de dólares) y una política fiscal restrictiva con la creación o modificación impositiva, lo cual tendría efectos en la creación de empleos o frenar aumentos en la inflación que se ubica en 3.9%, todo esto funciona siempre y cuando existiese crecimiento económico, el cual es nulo con una cifra de 0.0% al segundo trimestre de 2019.

POR: Melvin Ambrosio Vargas

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