Por Marco Sahad Flandes Oliva

El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) enfrenta una gran crisis económica por la pandemia de Covid-19 que le impide generar ingresos “autogenerados”, luego de que sus instalaciones y espacios públicos continúen cerrados desde el 23 de marzo.

Los recursos autogenerados son aquellos que se obtienen por la prestación de servicios en museos o zonas arqueológicas, a través de un mecanismo que fue planteado desde la creación del INAH hace 81 años.

Sin embargo, no todos los autogenerados se quedan en el instituto: lo recaudado en algunos procesos burocráticos debe irse a la cuenta concentradora de la Tesorería de la federación y a la Secretaría de Hacienda, por lo que muy pocos recursos regresan a el INAH.

El instituto tenía un presupuesto de 3 mil 918 millones de pesos autorizados para el 2020. En los primeros cuatro meses, se ejercieron mil 547 millones por lo que el INAH solo se quedó con 2 mil 363 millones de pesos, aunado a esto; el presidente Andrés Manuel López Obrador solicitó dentro de sus medidas de austeridad el recorte del 75% a gastos operativos.

“Considero que debería establecerse por Ley que los autogenerados se reintegren al 100% al órgano que los genere, porque se supone que, en este caso, el INAH tiene un presupuesto que en comparación con el cúmulo de trabajos que tiene que atender, los recursos siempre son insuficientes”, comentó el antropólogo Bolfy Cottom.

 

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here