EL BESO DE GUSTAV KLIMT, UNA UTOPÍA

Por Josselin García Martínez

El beso (Der Kuss) es un lienzo al óleo y pan de oro pintado en el año 1908 por el pintor austríaco Gustav Klimt, un artista de la corriente del simbolismo, contemporáneo al art nouveau. Este sería el cuadro más celebre del pintor, elaborado en la llamada “época de oro” de su carrera profesional. Se dice que Klimt pintó el beso inspirándose en los fondos pintados con oro de los mosaicos bizantinos de la Iglesia de San Vitale en Ravena, Italia, y de sus acabados. Los amantes en El beso solo tienen de base una especie de pradera llena de flores de la madre naturaleza, lo que nutre aún más el simbolismo del amor.

Los amantes en El beso solo tienen de base una especie de pradera llena de flores de la madre naturaleza, lo que nutre aún más el simbolismo del amor.

La decoración de las capas es diferente entre el hombre y la mujer. Una capa de ajedrez blanco y negro para el hombre, con algunas espirales que une los grupos y rompe simbólicamente la dureza de la geometría plana. Para la mujer, una capa de mosaicos, círculos de colores y flores.

Los amantes representan la conexión de energías opuestas. El hombre muestra un contraste blanco y negro, binario, y muestra su voluntad seductora al atraer a la mujer hacia sus brazos. La mujer equilibra esta energía con su cariño, calor y color que se retroalimenta de la ‘madre naturaleza’ a través de los hilos de flores saliendo de sus pies.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here