“Cuando el día llegue, creo que nos iremos juntos”, dijo Mike Bryan en 2016, cuando se le preguntó sobre su hermano Bob y el futuro de la dupla más exitosa de todos los tiempos en el tenis. “Tenemos un vínculo especial”.

El miércoles 13 de noviembre, dos de los jugadores estadounidenses más condecorados de la historia hicieron una declaración ante las cámaras de Tennis Channel: 2020 será su último año en el tour. “Queríamos ver si podíamos continuar y hemos decidido que 2020, en el US Open, cerraremos el telón. Jugaremos una temporada más y estamos muy emocionados por ello”.

Cuando un tenista anuncia una jubilación inminente o inmediata, ese jugador transita con una etiqueta invisible señalando la fecha de vencimiento y sus primeros años se convierten en un lejano recuerdo. Eso no podría estar más lejos de la situación actual de los Bryan. Los gemelos idénticos de 41 años llegaron a tres finales en 2019 y ganaron el título del Miami Open. Recientemente, en julio, Mike ocupó el puesto número 1 en el ranking de dobles ATP, y a pesar de que estaban clasificados para disputar las Nitto ATP Finals en Londres esta semana, decidieron no participar para elegir el próximo US Open como el último torneo que disputarán y donde pondrán fin a su carrera.

“Obviamente es una decisión muy difícil, una gran decisión: hemos estado de gira durante 21 años, más de la mitad de nuestras vidas”, dijo Bob. “El tenis está en nuestra sangre, por lo que parece que una parte de nosotros está muriendo”.

El US Open fue también el torneo donde los Bryan comenzaron su carrera en 1995. En los 24 años transcurridos desde entonces, han establecido casi todos los récords de dobles, a menudo borrando marcas anteriores. Han establecido estándares de longevidad y prosperidad que muy probablemente jamás podrán ser igualados. Como equipo, Bob y Mike no han terminado fuera del Top 10 de fin de año desde 2000. Han ganado un récord de 16 títulos de dobles de Grand Slam juntos y más de 1,100 partidos, con un porcentaje de victorias superior al 75 por ciento.

“Diría que la victoria más satisfactoria fue 2009, ganando las ATP Finals “, recordó Bob. “Terminamos segundos el año anterior ante [Nenad] Zimonjic y [Daniel] Nestor, y estábamos devastados. Matemáticamente, tuvimos la posibilidad de terminar en el número 1 cuando llegamos a Londres. Necesitábamos que nos ayudaran perdiendo varios partidos y luego necesitábamos ganar el torneo. Todo se redujo a eso, y terminamos en el número 1 del mundo por unos 35 puntos de clasificación”.

Bob y Mike han jugado el uno para el otro, por supuesto, pero también para representar a su país cuando se les solicitó. En la Copa Davis, los Bryan fueron casi siempre los elegidos como equipo de dobles en una lista que permite solamente la selección de cuatro jugadores. Si bien hacerlo limitó la flexibilidad del equipo estadounidense, Bob y Mike fueron siempre una garantía en la competencia: cuentan con un récord de 24-5 en la Copa Davis.

Después de ganar el bronce para Estados Unidos en los Juegos Olímpicos de Beijing en 2008, los Bryan ganaron el oro en Londres (en Wimbledon) cuatro años después y tendrán otra oportunidad de obtener una medalla más el próximo verano en Tokio.

“Ganar el oro trascendió el tenis y convertirse en parte de un club especial de ganadores de medallas de oro”, dijo Mike. “Parece que obtuvimos más reconocimiento por eso que por ganar Wimbledon o cualquier otro Slam”.

Por mucho que los hermanos hayan peleado en la cancha, sus actividades fuera de la cancha se encontraron con igual pasión. Son músicos dedicados. Son atletas caritativos y han apoyado a muchísimos niños del sur de California a través de la Fundación Bryan Brothers. Pero, sobre todo, son incansables defensores de la categoría de dobles, sobre todo en 2005, cuando Bob y Mike sintieron que la propia ATP no estaba dando a los jugadores una repartición justa en cuestiones financieras y promocionales. Sin temor a represalias, los hermanos demandaron al tour con una demanda de antimonopolio federal.

“Si no nos unimos, puede que no haya tenis de dobles”, dijo Mike.

Como en muchos de sus partidos, los Bryan lograron su objetivo, ya que la demanda fue desestimada.

En el tiempo transcurrido desde entonces, el juego de dobles ha crecido y los Bryan han prosperado junto con él. No hay razón para creer que 2020 será diferente. Aunque el final tiene ya una fecha de caducidad, Bob y Mike seguirán compitiendo con el más alto grado de deportividad y profesionalismo sobre las canchas de tenis y, para fortuna nuestra, una de las primeras escalas de la gira de despedida será la Ciudad de México el próximo 23 de noviembre.

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