De acuerdo a su página web, Rutger Hauer falleció “pacíficamente en su casa holandesa” el pasado viernes 19 de julio de 2019 después de haber combatido una enfermedad. El actor holandés trabajó intensamente en aclamados papeles para siniestros villanos como Roy Batty en “Blade Runner”, un terrorista en “Nighthawks” o Lothos, un señor vampiro en la famosa serie adolescente “Buffy, la cazavampiros”, entre otras películas.

 

El director mexicano Guillermo del Toro, honró al holandés por Twitter, llamándole “un actor intenso, profundo, genuino y magnético que trajo la verdad, el poder y la belleza a sus películas”

 

Versátil y “diabólicamente elegante”, Ruter Hauer tenía un talento natural para papeles de terror e ingenio, que contrastaba siempre con los héroes fornidos e iracundos, aportando en unas ocasiones una astucia cruel y en otras una dócil autenticidad.

 

De las más de 150 producciones en las que colaboró, fueron pocas las que llegaron a ser éxitos de taquilla, pero una buena parte de ellas se convirtieron en objeto de culto años después, todo gracias a las electrificantes actuaciones de Hauer.

 

Es interesante ver que, pese a que sus dos padres fueron actores, el ingreso de Hauer al séptimo arte no se dio de manera directa. Tendrían que pasar varias vicisitudes antes de que pudiera escuchar su llamado a escena.

 

Originario de Breukelen, Países Bajos, nació en 1944, en medio de la ocupación alemana. A la edad de 15 años, dejó sus estudios y huyó de su casa para unirse a la marina mercante holandesa, viajando por el mundo a bordo de un carguero durante un año, pero no pudo convertirse en capitán debido a su ceguera al color. Cumpliendo los 18, decidió unirse al Ejército de su patria, pero terminó dejando el servicio después de unos meses, ya que se oponía al uso de armas mortales. Haber nacido en medio de la guerra, dice, hizo que terminara por “relacionarse profundamente con el pacifismo”.

 

Regresó a sus estudios artísticos y después de varios años en algunos papeles para la pantalla chica, actuó en su primera película en 1973, con Turkish Delight. Después de completar varias películas de renombre en Holanda, ganó atención en Hollywood interpretando a un terrorista brutal en Nighthawks de Sylvester Stallone de 1981.

 

Un año después, en 1982, nos daría su actuación más notoria y recordada en “Blade Runner”.

 

En el filme, mientras Harrison Ford se dedicaba a perseguir a las criaturas “replicantes” en un Los Angeles del futuro distópico (curiosamente ambientado en el 2019), nuestro homenajeado interpretó al replicante más siniestro de todos: Roy Batty.

 

Su mítico soliloquio “lágrimas bajo la lluvia” al final de la película se convirtió en uno de los monólogos de villanos más sentimentales de la historia del cine. Lo cierto, es que fue el propio ingenio de Hauer quien modificó el discurso del libreto original horas antes de su rodaje. Al director Ridley Scott le gustó tanto, que fue esta la versión que quedaría:

 

“He visto cosas que ustedes no creerían. Naves de combate en llamas en el hombro de Orión. He visto rayos-C brillar en la oscuridad cerca de la Puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia. Llegó la hora de morir”.

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