El conquistador Hernán Cortés llegó a Tenochtitlan el 24 de junio de 1520, siendo recibido como huésped de honor por el Emperador Moctezuma Xocoyotzin, quien destinó uno de sus palacios para alojamiento de las tropas españolas.

Al conocerse los verdaderos propósitos de Cortés. Los mexicas iniciaron su ataque a los cuarteles españoles haciendo que la situación se volviera desesperada para Cortés. Moctezuma se vio obligado a tranquilizar a sus guerreros, pero al subir éste a la azotea de sus habitaciones resultó herido de una pedrada por sus propios súbditos, ya que lo consideraron traidor.

Los españoles se convencieron de que lo mejor era abandonar la ciudad y planearon su retirada; Cortés supuso que los mexicas darían más importancia a los funerales de su rey que a su huída, por lo que mandó matar a Moctezuma y lo entregó a su pueblo argumentando que había muerto a causa de la pedrada recibida.

El 30 de junio, mientras los mexicas sepultaban al Emperador y designaban a Cuitláhuac como su sucesor, Cortés preparó su salida por la Calzada del Tepeyac pero no lo realizó inmediatamente, por lo que dio oportunidad a que los mexicas lanzaran un nuevo ataque. La noche llegó nuevamente y los españoles iniciaron su retirada por el camino de Tacuba, pero no pudieron burlar la vigilancia.

La huida comenzó sin problemas, hasta que fueron vistos por una anciana mexica que se había levantado de noche para recoger agua. La mujer dio aviso al resto de la población, que rápidamente se organizó para impedir el escape, los mexicas se apoderaron del puente y de la calzada, provocando alarma y confusión en las filas españolas, que en medio de la lluvia y la oscuridad se hallaban prácticamente indefensas, al no poder usar sus armas de fuego, además, muchos soldados de Cortés murieron ahogados al caer al lago, arrastrados por el peso de sus propias armaduras y de los cargamentos de oro y plata que transportaban.

Cortés perdió en esa noche la mayor parte de su ejército, tanto hombres como caballos y armamento, por lo que al ver pasar los restos de sus tropas, lloró de dolor al pie de un viejo ahuehuete al saberse vencido por los mexicas.

El tlatoani Cuitláhuac murió poco después de La Noche Triste, como consecuencia de una epidemia de viruela que portaban los españoles que llegaron luego de la Matanza del Templo Mayor. Esta epidemia diezmó la población de Tenochtitlan.

Cortés pudo reorganizarse a pesar de la persecución mexica que tuvo su punto culminante en la Batalla de Otumba. En 1521 regresó a Tenochtitlan con más tropas y armas. La caída de Tenochtitlan marcó el fin del Imperio Azteca, y el punto culminante de la conquista de México.

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