10 de febrero de 2026. Poza Rica, Ver.- La crisis en Poza Rica está lejos de terminar. A pesar de que han transcurrido cuatro meses desde el desbordamiento del río, los habitantes de los sectores más vulnerables denuncian que viven en un “limbo” institucional. Sin agua potable, con calles bloqueadas por sedimentos y sin un plan oficial de vivienda, la reconstrucción de la zona parece detenida en el tiempo.
Crisis sanitaria: Pozos contaminados y falta de agua
Uno de los problemas más críticos es la pérdida de fuentes de agua limpia. Habitantes como Ninfa Flores señalan que la limpieza profunda de los hogares es imposible debido a que los pozos artesanales quedaron saturados de lodo y aguas negras.
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Riesgos a la salud: La acumulación de fango en calles sin pavimentar, como en la colonia Las Granjas, ha generado focos de infección y dificultades de acceso para servicios básicos.
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Daños estructurales: Muchas viviendas permanecen inhabitables no solo por la suciedad, sino por grietas y debilidad en los cimientos tras semanas bajo el agua.
La promesa de reubicación: Un plan sin fecha
Tras la inundación, las autoridades plantearon la reubicación de 3,000 familias asentadas en márgenes de alto riesgo. Sin embargo, a día de hoy, los afectados aseguran que no hay información oficial:
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Parálisis en la reconstrucción: El temor a invertir en reparaciones que podrían ser demolidas ante una reubicación ha frenado el avance en sectores como La Esperanza.
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Incertidumbre legal: No existen notificaciones formales, mapas de nuevas zonas habitacionales ni cronogramas de acción por parte del ayuntamiento o el gobierno estatal.
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Apoyos insuficientes: Los damnificados coinciden en que los recursos entregados hasta ahora no cubren ni una mínima parte de las pérdidas materiales.
La comunidad se encuentra dividida: mientras algunos se resisten a dejar sus hogares de toda la vida, otros como Anabel Rodríguez e Isaías Lucas expresan que acatarían el traslado siempre y cuando sea una propuesta seria y formalizada que garantice una vivienda segura antes de la próxima temporada de lluvias.
