Por Redacción 

En una resolución de impacto internacional, el juez federal estadounidense Brian Cogan sentenció a Ismael “El Mayo” Zambada a cadena perpetua y le impuso el pago de una multa histórica que asciende a los 15 mil millones de dólares. Durante la audiencia celebrada en Brooklyn, Nueva York, el cofundador del Cártel de Sinaloa emitió una declaración en la que pidió formalmente que “se acabe la violencia en México y en cualquier otro lugar”.

El destino final de Zambada García será una celda de una prisión federal de máxima seguridad que cuente con un sistema médico adecuado para atender sus complejas necesidades de salud y condiciones físicas. Desde ese internamiento, el histórico capo de capos comenzará a rendir declaraciones formalmente ante los fiscales de los Estados Unidos respecto a las redes de narcotráfico y corrupción.

La resolución judicial coincide con un cambio profundo en la política penal del gobierno estadounidense encabezado por Donald Trump. De acuerdo con fuentes del Departamento de Justicia, el FBI y la DEA, la prioridad actual se concentrará en combatir y evidenciar la narco-corrupción dentro del aparato gubernamental de México, desplazando a un segundo plano el habitual rastreo de rutas y métodos de trasiego de estupefacientes.

Bajo este nuevo enfoque institucional, las declaraciones de Zambada representan información de alto valor estratégico para la administración de EE. UU., funcionando adicionalmente como una herramienta de presión política internacional.

El fiscal federal Joseph Nocella argumentó en sus recomendaciones de sentencia que el imperio del Cártel de Sinaloa no se habría podido consolidar durante más de cinco décadas sin una extensa red de protección oficial. La misiva entregada al tribunal especificó que la organización corrompió deliberadamente a:

  • Funcionarios públicos a niveles municipales, estatales y federales.

  • Mandos y elementos de las corporaciones policiales.

  • Miembros de las fuerzas militares y figuras políticas del país.

Debido a que los delitos de narcotráfico y narco-corrupción no prescriben dentro del sistema penal de los Estados Unidos, el caso mantiene en alerta a exfuncionarios, mandos policiales e integrantes de las fuerzas armadas que operaron desde el sexenio de Carlos Salinas de Gortari hasta el gobierno en curso.

La sentencia definitiva cierra un ciclo histórico para la justicia, ya que “El Mayo” Zambada jamás pudo ser capturado en territorio mexicano ni por agencias nacionales ni extranjeras durante sus más de 50 años de carrera delictiva. Con este fallo, sus testimonios bajo estricto resguardo judicial prometen sacudir los cimientos de diversas instituciones públicas en los próximos meses.

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