19 de marzo de 2026. Dos Bocas, Tabasco.- La difusión de grabaciones de seguridad ha dado un vuelco a las investigaciones sobre el incendio ocurrido en la barda perimetral de la Refinería de Dos Bocas, en Paraíso, Tabasco. Las imágenes muestran el momento exacto en que un vehículo atraviesa un charco de combustible sobre una vialidad federal aledaña, lo que generó una ignición inmediata y la propagación de una bola de fuego que alcanzó la infraestructura de la refinería. Esta evidencia visual cuestiona directamente la postura de la Secretaría de Educación de Tabasco, que a través de su titular, Patricia Iparrea Sánchez, había atribuido el hecho a la caída de un relámpago durante una tormenta.
Por su parte, Petróleos Mexicanos (Pemex) emitió un comunicado para aclarar que el incidente ocurrió al exterior de las instalaciones y que no se trató de una explosión interna. La empresa estatal confirmó que la Refinería Olmeca opera con normalidad y sin daños en su infraestructura estratégica. No obstante, lamentó el fallecimiento de cinco personas: cuatro de ellas trabajadores de una compañía de servicios externa y una más civil, quienes viajaban a bordo del vehículo siniestrado en la vía federal.
El incidente ha reavivado las exigencias de los habitantes de la zona, especialmente de los padres de familia de una escuela ubicada a pocos metros del complejo petroquímico, quienes han solicitado formalmente la reubicación del plantel ante el riesgo latente de derrames o explosiones. La discrepancia entre la versión del “rayo” y el video del “derrame de combustible” ha generado cuestionamientos sobre los protocolos de mantenimiento en los ductos y la contención de residuos en las vialidades que circundan la obra insignia de la administración federal.
Actualmente, peritos de la Fiscalía General de la República (FGR) han tomado el control de la escena para determinar si existió negligencia por parte de Pemex en la fuga del hidrocarburo que originó el incendio. La investigación busca deslindar responsabilidades sobre por qué había combustible expuesto en una vía pública de alta circulación, un factor que resultó mortal para los cinco ocupantes del vehículo.
Mientras las autoridades federales profundizan en los peritajes, el caso de Dos Bocas se suma a una semana de alta tensión informativa en México, donde la seguridad de las infraestructuras estratégicas y la integridad de los ciudadanos en las carreteras y centros urbanos han sido puestas a prueba.
