04 de marzo de 2026. CDMX.- En medio de la creciente tensión militar entre Estados Unidos e Irán, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, informó que el Gobierno Federal ha logrado poner a salvo a 279 ciudadanos mexicanos que se encontraban en las zonas de mayor impacto. El operativo, coordinado por la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), se ha adaptado a la volatilidad del espacio aéreo en la región.
Durante su conferencia matutina, la mandataria explicó que la estrategia principal ha sido la evacuación por vía terrestre. Esta decisión responde a la baja disponibilidad y constante cancelación de vuelos comerciales en los aeropuertos más cercanos a los puntos de fricción, lo que obliga a buscar rutas alternativas hacia naciones con mayor estabilidad logística.
Rutas de escape y países receptores
La red consular mexicana ha establecido puentes humanitarios hacia países estratégicos que aún mantienen sus fronteras y cielos abiertos:
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Destinos de tránsito inmediato: Se han gestionado traslados hacia Israel, Jordania, Emiratos Árabes Unidos, Catar y Líbano.
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Puntos de conexión aérea: La mayoría de los evacuados han logrado llegar a Egipto y Turquía, naciones que funcionan como centros de redistribución para organizar los vuelos de retorno final a territorio mexicano o a terceros países seguros.
Asistencia diplomática permanente
La jefa del Ejecutivo subrayó que la instrucción para las embajadas y consulados en el Medio Oriente es mantener una coordinación permanente. La labor no solo consiste en el traslado físico, sino en brindar asistencia documental y apoyo económico de emergencia a quienes perdieron acceso a sus recursos por el conflicto.
“Nuestra red diplomática permanece atenta para brindar asistencia consular y continuar apoyando a quienes aún requieran salir de las zonas afectadas. La prioridad es la vida de nuestros connacionales”, sentenció Sheinbaum Pardo.
Hasta el momento, no se reportan bajas de ciudadanos mexicanos en la zona de conflicto, y el Servicio Exterior Mexicano continúa con el censo de personas que aún permanecen en territorio de riesgo para programar futuras extracciones.
